El monumento a esta escritora salmantina es obra de Narcisa Vicente Rodríguez, se ubica en la plaza de los Bandos y está hecho en bronce y granito. Fue inaugurado el 8 de diciembre del 2000, tiene una altura de 2,80 metros.
Antena de telefonía en el Teso de los cañones, el punto más alto de la ciudad. También hay en el lugar un depósito de distribución de agua potable.
Este impresionante palacete vestido con hermosas vidrieras, es donde se guardan algunos de los tesoros más preciados de la ciudad.
Un lugar apacible y cuidado por el que da gusto pasear o simplemente descansar.
Arcos de los portales de San Antonio, bajo los cuales durante es tradicional se coloquen los puestos de las turroneras de La Alberca por Navidad.
Espectáculo maravilloso al alzar la vista hacia lo más alto del interior de la Catedral Nueva.
Figuras esculpidas formando parte del mausoleo de D. Diego de Anaya, en la capilla Anaya de la Catedral Vieja.
Lugar de paseo junto al monumento al Lazaraillo y próximo al puente romano.
Casas bonitas que han sido restauradas siguiendo la línea que ya tenían.
En el lateral derecho del patio del edificio histórico de la Universidad se levanta la espadaña barroca de la capilla con el reloj y la campana que marcan el tiempo y convocan a los actos solemnes.
El patio barroco del Colegio de San Marcos (Clerecía) visto desde una de las torres campanario de la iglesia.
Patio barroco del Colegio de San Marcos (Clerecía), sede de la Universidad Pontificia.
Sepulcro de Manuel José Doyagüe (Salamanca, 1755- Salamanca, 1842), compositor de música religiosa (El Miserere). Estudió y enseñó en la catedral salmantina, a la que llegó a la edad de 9 años como miembro del coro.
Buenos pepitos y dulces he comido en ese sito, en los duros inviernos cuando en la calle habia puestos de castañas asadas.
Y ¡tan duros!. Las castañas también nos servían para calentarnos las manos.
A finales de los 40 en la puerta que aparece cerrada en la Casa de las Conchas existía una lechería donde los estudiantes merendábamos, por poco precio, un vaso de buena leche con algún dulce casero. Esto no tiene nada que ver con el arte pero sí con los recuerdos.
Buenos pepitos y dulces he comido en ese sito, en los duros inviernos cuando en la calle habia puestos de castañas asadas.