Con independencia del tema de las ya muy próximas fiestas cuyo contenido seguimos ignorando, existen otros en nuestro pueblo que no cabe desdeñar, como por ejemplo lo es, al menos para mí, el referido al de qué destino se va a dar al solar dejado al descubierto por el traslado del viejo cementerio hoy convertido en erial. Para los que, como yo, siendo niño lo visité en multitud de ocasiones por obligación de ritual derivada de haber sido monaguillo, y tal circunstancia daba lugar a que, en cada fallecimiento ... (ver texto completo)