Siempre que me encuentro en el pueblo durante la temporada de piscinas, asiduamente hago uso de las mismas practicando la natación, hábito que lo vengo desarrollando casi a diario, siendo siempre el primero en iniciar la jornada en el momento de su apertura, y de esta forma me encuentro solo nadando, practicando el deporte sin agobios o interrupciones.¡Bien! Pues siempre, a diario, los dos socorristas, bien Beatriz o bien Manolo, están limpiando la piscina con los útiles al efecto, ya el agua, ... (ver texto completo)