Alguien puede decir que soy soñador y quizás lo sea, pero seguiré convencido de que el político por definición es vocacional, al menos tanto como el ser cura, con la diferencia de que el político debe renovar su vocación cada cuatro años o antes.Por ello sigo creyendo que la labor del político es "el arte de hacer felices a los demás" por ello me resulta dificil que alguno nos quiera vender la moto de que en los últimos años no ha tenido más remedio que votarles.No sea que echemos la culpa a los ... (ver texto completo)