Puesta de sol
Es tu cansado ritmo vespertino,
El ocaso del día que se acaba,
Naciste aurora, canto que anunciaba,
Tu sangre color roja del destino.
Mirabas, de tus luces, ese sino,
Mi estrella que, polar, te acompañaba,
Eres brillo que, en tierra, me alumbraba,
Y eras verso de sol en mi camino.
Boquiabierto, me admira tu presencia,
-la noche enamorada de un lucero-,
Canto suave que alegra mi existencia.
Rosa roja, en tu ocaso te venero,
De silente partida y corta ausencia.
Espejo del ... (ver texto completo)
CHOPOS
Magníficos obeliscos,
Chopos de la carretera,
De Soria; chopos ingentes
De fronda oscura y espesa;
Rectos de la tierra al cielo
En majestuosa hilera.
¡Qué bien montabais la guardia,
Firmes, sobre la cuneta!
Yo os pasaba la revista
Como si fuera una reina.
(ángela Figueroa Aymerich).
Son tres y las tres siguen en pie. La foto se sacó en el año 1980. Lucía entonces el adobe, material noble como ninguno.
Montaña maravillosa que oculta no pocos misterios, pues allí estuvieron los celtas, los romanos...
El patio de mi casa
Es muy particular
Se moja cuando llueve
Igual que los demás.
Hola, mi nombre es Martin Esteban Ojeda, soy Argentino, Tengo 41 años y recido en Brasil,
Soy casado y tengo un hijo de 8 años.
Me llamó la atención encontrar lugares tán lindos de los cuales llevo un pequenõ mas importante parte en mí, mi apellido...
Me gustaría saber mas sobre uds. , las familias que llevan el apellido Ojeda de allá, algún dia poder visitarlos...
Aguardo anciosamente su contacto, hasta pronto! un abrazo!
Email-martintigreojeda@hotmail.com.
" Vivimos en estado de alerta, sintiéndonos parte de todo lo que acontece, aunque sea como minúsculos actores en la trama de la historia y aun en la trama de la vida de todos los hombres. No es el destino, sino simplemente comunidad -la convivencia- lo que sabemos nos envuelve: sabemos que convivimos con todos los que aquí viven y aun con los que vivieron. El planeta entero en nuestra casa ". María Zambrano. De la aurora.
El tiempo, pues, constituye la posibilidad de vivir humanamente; de vivir. Ya que el vivir no es lo mismo que la vida. La vida es dada, mas es un don que exige de quien la recibe el vivirla, y al hombre de una especial manera.
Vivir humanamente es una acción y no un simple deslizarse en la vida y por ella. Es lo que, según Ortega y Gasset, distingue al hombre de los demás seres vivos que conocemos. El hombre ha de hacerse su propia vida a diferencia de la planta y del animal que la encuentran ya hecha y que sólo tienen que deslizarse por ella, al modo de cómo el astro recorre su órbita —dormido—, dice. Es indudable. María Zambrano. ... (ver texto completo)
La vida se arrastra desde el comienzo. Se derrama, tiende a irse más allá. A irse desde la raíz oscura, repitiendo sobre la faz de la tierra —suelo para lo que se yergue sobre ella— el desparramarse de las raíces y su laberinto. La vida, cuanto más se da a acrecer, prometida como es al crecimiento, más interpone su cuerpo, el cuerpo que al fin ha logrado, entre su ansia de crecimiento y el espacio que la llama. María Zambrano.
Las ruinas son lo más viviente de la historia; pues sólo vive históricamente lo que ha sobrevivido a su destrucción; lo que ha quedado en ruinas.
Y así, las ruinas nos darían el punto de identidad entre el vivir personal —entre la personal historia— y la historia (María Zambrano).
Santa Justa y Santa Rufina, patronas de Payo de Ojeda, fueron inauguradas en las Fiestas patronales del año 2004 con una gran celebración y afluencia de los vecinos de Payo y de todos los que vinieron de otros pueblos y ciudades para poder estar juntos en estas fiestas tan entrañables. Fueron bendecidas con gran solemnidad por Luzvino Fernández junto a otros sacerdotes que le acompañaban como Don Ventura o Jorge Fernández. El momento más emocionante fue la salida de Ayuntamiento con grandes aplausos ... (ver texto completo)
¿Que hace una monja acompañando a un carro de hierba? sera para el convento.
Esta mujer con las piernas abiertas, algún sentido tendrá ¿no?
Soy Blanca, hija de Domingo y Candelas, y saludo a todas mis vecinos y amigos que estamos repartidos por todo el mundo y echamos de menos nuestro querido pueblo. Afortunadamente, algunos todavía tenemos la suerte de volver a verlo de vez en cuando. Saludos a todos desde Valladolid de la Familia Fernández: Blanca, Resu, Matías, Luzvino y Delfín.
Al Sr. Alcalde apenas se le vé la cara, podia haber retirado un poco el paraguas, y, haciendo incapié en lo que dice su Sra., es cierto que siempre está en la calle, pero en verdad es buen alcalde.