Pues eso creo sinceramente que no, nos lo merecemos, no nos merecemos llegar a fin de mes con facturas pendientes, no nos merecemos suplicar que si es sin contrato... bueno, no hay más remedio porque en la puerta hay siete personas esperando que digas ¡no!, ¡yo, soy legal!, no nos merecemos la falta de atención médica, la apatía que crean tus dificultades, el ser un número en estadísticas de personas que pierden su casa, el comprobar que tus hijos están sin motivación, el saber que no puedes pagar ese máster que necesita, el desear que ¡por favor no se vaya de España! y así suplicas y suplicas, pero ni Dios se presenta, ¿que nos queda?... Podemos, no lo se, por mi parte estoy en un mar de dudas y sin salvavidas, esos que dicen ¡tenéis lo que os merecéis!-Perdone oiga usted, no me meta en un saco que no me corresponde, ¡j. como va el día!, prepárate para tomar una tila, ¡juntos, con tila!, dormiremos boca arriba.
saludos.
saludos.