Vuelves a estar. Estas. Yo no sabia
pero estuviste siempre, sin ausencia.
Se desvelaba en vano mi impaciencia:
tu andar era mi andar. No te veía.
Todo fue luz. Y luego, la sombría
zona de horror que el corazón silencia.
Y el corazón olvida, que hay urgencia
de olvidar. Y la noche se hace día.
Todo fue tan perfecto y esperado
desde el gesto inicial al señalado,
hasta mi sangre en otra transcendida.
Te di mi hostilidad, mi disonancia,
mi dolor y mi voz en la distancia.
De Julia Priluztky Farnny
------------------------------ ------------------------------ ------------------------------ ------------------------------ ------
Una poesía con cierto aire de dolor y de reconocimiento de ese sentir.
Julia Prilutzky, una historia francamente interesante, no hay tantos datos como quisiera pero seguro que investigando más, salen, una mujer con un entorno de personas a su alrededor muy importantes y Ella aprovechó bien esa compañía.
un saludo.
pero estuviste siempre, sin ausencia.
Se desvelaba en vano mi impaciencia:
tu andar era mi andar. No te veía.
Todo fue luz. Y luego, la sombría
zona de horror que el corazón silencia.
Y el corazón olvida, que hay urgencia
de olvidar. Y la noche se hace día.
Todo fue tan perfecto y esperado
desde el gesto inicial al señalado,
hasta mi sangre en otra transcendida.
Te di mi hostilidad, mi disonancia,
mi dolor y mi voz en la distancia.
De Julia Priluztky Farnny
------------------------------ ------------------------------ ------------------------------ ------------------------------ ------
Una poesía con cierto aire de dolor y de reconocimiento de ese sentir.
Julia Prilutzky, una historia francamente interesante, no hay tantos datos como quisiera pero seguro que investigando más, salen, una mujer con un entorno de personas a su alrededor muy importantes y Ella aprovechó bien esa compañía.
un saludo.