Lavar primero con agua y jabón para quitar el polvo y pequeñas manchas, luego partimos un limón a la mitad, lo empapamos en sal y con esto frotamos el mármol, es ideal para superficies pequeñas, por supuesto que no me veo limpiando el mármol de una sala con un saco de limones y 1 tonelada de sal... ¡de película!
un saludo.
un saludo.