Ese es el término, posiblemente solo sea comprensible por los herrerenses, definición perfecta. Ibas cogías y corrías para que no te pillaran, siguiendo las normas que apunta Chivorro. Yo recuerdo que, por fiestas, cogíamos unas botellas de Martini y sal y nos íbamos a comer tomates de madrugada. Comíamos los que nos apetecían y a casa, sin destrozar.
También recuerdo aquellas manzanas reinetas que, todavía verdes, las mordías y sacabas aquel jugo que, aunque ácido, te llenaba la boca de un sabor ... (ver texto completo)
También recuerdo aquellas manzanas reinetas que, todavía verdes, las mordías y sacabas aquel jugo que, aunque ácido, te llenaba la boca de un sabor ... (ver texto completo)
Sí Félix, no creo que haya nada mejor que coger una lechuga, lavarla en la acequia y comerla en el acto y si es corrida mucho mejor.