Asunción, un poco de refilón hace mención del orinal, recipiente usado de forma habitual en los casas en una determinada época.
El orinal conocido también como bacinilla, escupidera bacín o perico, es un recipiente en forma de cuenco con asa empleado para recoger los orines y en caso de apuro los excrementos, durante las horas nocturnas del sueño.
El orinal formaba parte del nobiliario de la casa, había uno en cada habitación, solía situarse debajo de la cama. Si se tenía mesita de noche esta estaba provista en la parte inferior de un departamento con una sola puerta con forma de pequeño armario para expresamente guardar el orinal.
Estos recipientes fueron de uso común en España y otros países de Europa, hasta el siglo XIX, cuando la introducción de los inodoros en el interior de las viviendas comenzó a desplazarlas en las ciudades.
En el mundo rural seguro que aún quedan muchos, sobretodo en zonas donde los inviernos son muy fríos y las heladas por la noche muy habituales, sobretodo si el aseo está alejado de las habitaciones.
los orinales más habituales eran de cerámica, loza o metal con baño de porcelana, que aunque se diera algún golpe y saltara el baño seguía haciendo el mismo servicio, la economía no permitía tener tanto miramiento como hoy.
El mercado actual del orinal es mayoritariamente para bebés que ya han abandonado el pañal, para habituarse al uso del retrete.
Orinales les hay de muchas clases pues hasta en la decoración, forma y calidad de este, se distinguían las clases sociales.
En Ciudad Rodrigo Salamanca hay un museo de orinales, único en España y considerado el más grande del mundo. Consta aproximadamente de 1320 piezas, todas diferentes y de distintos tamaños, formas, materiales, épocas y de 27 nacionalidades.
Este museo es propiedad de una familia natural de Ciudad Rodrigo.
El orinal conocido también como bacinilla, escupidera bacín o perico, es un recipiente en forma de cuenco con asa empleado para recoger los orines y en caso de apuro los excrementos, durante las horas nocturnas del sueño.
El orinal formaba parte del nobiliario de la casa, había uno en cada habitación, solía situarse debajo de la cama. Si se tenía mesita de noche esta estaba provista en la parte inferior de un departamento con una sola puerta con forma de pequeño armario para expresamente guardar el orinal.
Estos recipientes fueron de uso común en España y otros países de Europa, hasta el siglo XIX, cuando la introducción de los inodoros en el interior de las viviendas comenzó a desplazarlas en las ciudades.
En el mundo rural seguro que aún quedan muchos, sobretodo en zonas donde los inviernos son muy fríos y las heladas por la noche muy habituales, sobretodo si el aseo está alejado de las habitaciones.
los orinales más habituales eran de cerámica, loza o metal con baño de porcelana, que aunque se diera algún golpe y saltara el baño seguía haciendo el mismo servicio, la economía no permitía tener tanto miramiento como hoy.
El mercado actual del orinal es mayoritariamente para bebés que ya han abandonado el pañal, para habituarse al uso del retrete.
Orinales les hay de muchas clases pues hasta en la decoración, forma y calidad de este, se distinguían las clases sociales.
En Ciudad Rodrigo Salamanca hay un museo de orinales, único en España y considerado el más grande del mundo. Consta aproximadamente de 1320 piezas, todas diferentes y de distintos tamaños, formas, materiales, épocas y de 27 nacionalidades.
Este museo es propiedad de una familia natural de Ciudad Rodrigo.