EL BAUTIZO DE EL NIÑO QUIEREN QUE SEA DE INTERËS TURÍSTICO
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El ayuntamiento firma un convenio con la cofradía del Dulce Nombre de Jesús para respaldar la promoción de esta fiesta.
Cada 1 de enero a las 16:30 horas, la efigie barroca del niño Jesús que se conserva en la iglesia de San Miguel abandona el templo tras someterse al rito del bautismo y es mecido en procesión por los alrededores de la iglesia al son del popular villancico 'Ea', mientras, como en todo bautizo que se precie, llueven confites y caramelos desde los balcones de la casa sacerdotal. Desde hace más de seis siglos, los miles de palentinos y visitantes que se levantan anticipadamente de la mesa en la comida de Año Nuevo para vivir esta fiesta popular que ya ha sido reconocida como de interés turístico regional y que ahora quiere dar el paso para ser reconocida en el escalafón de nacional.
El hermano mayor de la Cofradía del Dulce Nombre de Jesús, Ángel Fernández Antolín, acompañado por los miembros de la directiva Candelas Hontiyuelo, Ángel Fernández Muñoz y Fe Sancho, firmó ayer un convenio de colaboración con el alcalde, Alfonso Polanco, y la concejala de Cultura, Carmen Fernández Caballero, para impulsar esta celebración popular. La institución municipal aportará 3.300 euros para la celebración y, además, se ha implicado de forma importante en la solicitud para la declaración.
La cofradía ha ultimado ya una memoria donde argumenta los motivos por los que debe ser reconocida como fiesta de interés turístico nacional: tiene una antigüedad superior a los seis siglos, es muy singular, única en España, se canta uno de los villancicos más antiguos de la cristiandad, y además atrae a miles de personas en un apoyo popular indiscutible a esta tradición. La memoria ha superado ya su primer trámite: la aprobación por el Ayuntamiento de Palencia, por lo que ahora inicia su periplo burocrático en la Junta de Castilla y León, que dará su visto bueno antes de derivarlo a la Secretaría de Estado de Turismo. Junto a esa investigación histórica, el alcalde adjuntará un millar de firmas de adhesión a esta declaración que ha solicitado a particulares, asociaciones, colectivos y organizaciones de todo tipo en la capital palentina.
El Bautizo del Niño es una fiesta de origen italiano que desde hace al menos seis siglos se celebra en los entornos de la iglesia de San Miguel, donde estaba ubicado el antiguo barrio judío. Los cofrades, ataviados con una capa que representaba el traje de gala, mecían la imagen del niño, con faldones y ropajes propios de un bautismo. La falta de documentación es el principal obstáculo con el que se ha encontrado la cofradía al elaborar la memoria. «Estamos seguros de que antes del siglo XVI ya se celebraba esta fiesta, aunque tenemos dificultades para encontrar las bulas papales y otras documentaciones», explicó Ángel Fernández Muñoz, autor de la memoria que se ha elaborado para remitir a las instituciones que deberán aprobar la declaración de la fiesta.
La cofradía ha preparado 500 kilos de caramelos y confites que se lanzarán el próximo 1 de enero desde el balcón de la casa sacerdotal y también se incluirán en las colaciones que recogen los 400 cofrades que forman parte de la organización. También se han preparado 400 litros de limonada y mil roscos de anís que desde hace siglos acompañan a esta celebración.
Como novedad en esta edición, la cofradía ha realizado grandes pósters con la imagen de la escultura del niño Jesús que se han colgado en las fachadas del Ayuntamiento y de la Diputación para unirse en la petición de que esta fiesta sea declarada de interés turístico nacional. Igualmente, se han puesto a la venta estos pósters en tamaño más pequeño para que todos los particulares que lo deseen puedan colgarlo en sus balcones.
El alcalde de Palencia, Alfonso Polanco, hizo ayer un llamamiento para que todos los palentinos que lo deseen salgan a la calle el próximo 1 de enero a las 16:30 horas para presenciar una de las tradiciones más destacadas de la ciudad. «Queremos que esta solicitud para la declaración de fiesta de interés nacional vaya acompañada del respaldo popular que se demostrará en la propia celebración», aseguró ayer el regidor.
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El ayuntamiento firma un convenio con la cofradía del Dulce Nombre de Jesús para respaldar la promoción de esta fiesta.
Cada 1 de enero a las 16:30 horas, la efigie barroca del niño Jesús que se conserva en la iglesia de San Miguel abandona el templo tras someterse al rito del bautismo y es mecido en procesión por los alrededores de la iglesia al son del popular villancico 'Ea', mientras, como en todo bautizo que se precie, llueven confites y caramelos desde los balcones de la casa sacerdotal. Desde hace más de seis siglos, los miles de palentinos y visitantes que se levantan anticipadamente de la mesa en la comida de Año Nuevo para vivir esta fiesta popular que ya ha sido reconocida como de interés turístico regional y que ahora quiere dar el paso para ser reconocida en el escalafón de nacional.
El hermano mayor de la Cofradía del Dulce Nombre de Jesús, Ángel Fernández Antolín, acompañado por los miembros de la directiva Candelas Hontiyuelo, Ángel Fernández Muñoz y Fe Sancho, firmó ayer un convenio de colaboración con el alcalde, Alfonso Polanco, y la concejala de Cultura, Carmen Fernández Caballero, para impulsar esta celebración popular. La institución municipal aportará 3.300 euros para la celebración y, además, se ha implicado de forma importante en la solicitud para la declaración.
La cofradía ha ultimado ya una memoria donde argumenta los motivos por los que debe ser reconocida como fiesta de interés turístico nacional: tiene una antigüedad superior a los seis siglos, es muy singular, única en España, se canta uno de los villancicos más antiguos de la cristiandad, y además atrae a miles de personas en un apoyo popular indiscutible a esta tradición. La memoria ha superado ya su primer trámite: la aprobación por el Ayuntamiento de Palencia, por lo que ahora inicia su periplo burocrático en la Junta de Castilla y León, que dará su visto bueno antes de derivarlo a la Secretaría de Estado de Turismo. Junto a esa investigación histórica, el alcalde adjuntará un millar de firmas de adhesión a esta declaración que ha solicitado a particulares, asociaciones, colectivos y organizaciones de todo tipo en la capital palentina.
El Bautizo del Niño es una fiesta de origen italiano que desde hace al menos seis siglos se celebra en los entornos de la iglesia de San Miguel, donde estaba ubicado el antiguo barrio judío. Los cofrades, ataviados con una capa que representaba el traje de gala, mecían la imagen del niño, con faldones y ropajes propios de un bautismo. La falta de documentación es el principal obstáculo con el que se ha encontrado la cofradía al elaborar la memoria. «Estamos seguros de que antes del siglo XVI ya se celebraba esta fiesta, aunque tenemos dificultades para encontrar las bulas papales y otras documentaciones», explicó Ángel Fernández Muñoz, autor de la memoria que se ha elaborado para remitir a las instituciones que deberán aprobar la declaración de la fiesta.
La cofradía ha preparado 500 kilos de caramelos y confites que se lanzarán el próximo 1 de enero desde el balcón de la casa sacerdotal y también se incluirán en las colaciones que recogen los 400 cofrades que forman parte de la organización. También se han preparado 400 litros de limonada y mil roscos de anís que desde hace siglos acompañan a esta celebración.
Como novedad en esta edición, la cofradía ha realizado grandes pósters con la imagen de la escultura del niño Jesús que se han colgado en las fachadas del Ayuntamiento y de la Diputación para unirse en la petición de que esta fiesta sea declarada de interés turístico nacional. Igualmente, se han puesto a la venta estos pósters en tamaño más pequeño para que todos los particulares que lo deseen puedan colgarlo en sus balcones.
El alcalde de Palencia, Alfonso Polanco, hizo ayer un llamamiento para que todos los palentinos que lo deseen salgan a la calle el próximo 1 de enero a las 16:30 horas para presenciar una de las tradiciones más destacadas de la ciudad. «Queremos que esta solicitud para la declaración de fiesta de interés nacional vaya acompañada del respaldo popular que se demostrará en la propia celebración», aseguró ayer el regidor.