En la pared de una iglesia no pueden faltar los símbolos religiosos. Pero aquí, no sólo están dentro sino fuera. En esta foto, aparece unos de ellos con trazos toscos, pero claros.
No es una obra de arte, pero hay está el reloj, de piedra auténtica y con hora fija. ¿Quién fue el artista?
Este trozo de pared, tanto por su formato como por el color, muestra su diferencia frente al conjunto de la iglesia, lo que indica que son restos de un pasado anterior.
¿Este trozo de pared son restos de la antigua iglesia románica? Es muy posible.
Es la antigua casa del médico.
La bóveda de crucería de la iglesia aparece aquí en su conjunto, con sus nervios y claves.
Hola Georgina, soy Marian de Alar del Rey, actualmente vivo en Madrid, me gustaría saber de ti, si puedes escríbeme a este e-mail: j.j.benitez@terra.es. Un abrazo, Marian.
Es el molino moderno, que funciona con electricidad, no con el agua del cuérnago. El nieto vigila los sacos.
¿No es la reina de la nieve?
Acaba de salir el sol. La niebla se va retirando poco a poco de las montañas. Es un momento mágico ver cómo el Curavacas despierta.
Los girasoles esperan la salida del sol.
De mañana temprano todo tiene otro color y otro sabor.
Piedra sobre piedra hasta el levantar un buen pilar para sostener esa pequeña cruz recuerdo de una pasado lejano.
Desde este valle se puede ver la grandiosidad del Curavacas, aqui con el esplendor de la nieve.
Bella estampa de una iglesia románica que prestigio a un pueblo.