Homesanto, para unas cosas te regodeas del título de ciudad, para otras, lo denostas. No es que me extrañe, es tu estilo, pero Herrera se merece un respeto.
Sí, señor. Herrera se merece un respeto. En Herrera hay bellas personas, no le digo que no, pero siempre han sobrado las lenguas largas, la envidia y la mala leche. Mientras no nos quitemos de encima semejante estandarte, poco vamos a adelantar.