Feliz el
pueblo que puede dormir en la confianza
de que hay un ángel custodio que le cubre con sus alas!
Ya reduzcan a cenizas los
edificios las llamas,
ya la corriente del
río las poblaciones invada,
ya el infeliz trajinero se hunda en simas o barrancas,
ya carezca el caminante de alimentos o
posada,
ya asalten los malhechores
camino, heredad o
casa,
ya el puñal del asesino atente a la vida humana,
siempre la Guardia Civil, cual la paloma del Arca,
en medio del cataclismo es anuncio de
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