En esta Fiesta la Iglesia Católica conmemora el acto de la purificación de la Virgen María después del parto de Jesús y de la presentación de éste en el Templo. Todo el planteamiento lo podemos encontrar en el Evangelio de San Lucas, Capítulo 2, v. 22-39. El hecho se fundamentaba en que según la Ley de Moisés cuando una mujer paría un niño varón había que considerarla impura durante siete días debiendo ir al templo para ser purificada lo cual podría hacer pasados treinta y tres días después de aquel ... (ver texto completo)