Chiborro, me da mucha envidia si posees estas botellas de gaseosa. Son una reliquia. La gaseosas de la Nieves y de Eusebio y las de Aquilino estaban presentes todos los días en la mesa. En esa época a los niños nos permitían acompañar la
comida con un poco de vino y mucha gaseosa, el vino, al menos en mi
casa, del almacen de los Zuritas. Un vino embocao creo que procedente de Cebreros (
Ávila).
Un saludo. Ah, creo que Arambol ya sabe quien eres, yo lo intuyo