Ana, una anécdota de tu hermana Raquel y yo. Un día decidimos ir a ver a Anabel, que vivía en Móstoles. Por aquel entonces, había que coger varios autobuses y era toda una odisea, o al menos así lo recuerdo. Perdimos uno de ellos y estuvimos tanto tiempo esperando que nos aburrimos y lo dejamos para otra vez. Creo que incluso le comentamos a Anabel que por mucho que ella dijera, Móstoles no no era Madrid, Madrid. ¡Cuánto han cambiado las distancias, los medios de transporte y las cosas!
Lydia, efectivamente en los tiempos en que Móstoles, era una de las denominadas "ciudad dormitorio", se la denominaba "el más alla", a modo de ejemplo yo para ir a la Complutense tardaba aproximadamente hora y media, llegabas ya cansado a clase.
Hoy en día esto ha cambiado mucho, tenemos identidad propia, incluida universidad, y somos creo que la novena ciudad de
España en número de habitantes.