El agua llegaba al molino a través del cuérnago. Pero, para que esto fuera posible, había que limpiarlo de vez en cuando. La foto recoge un momento dedicado al descando y... A la bota.
Restos de antigua rueda de molino.
Saludos Begoña. Me acuerdo de tí, estabas en el colegio de las monjas. Estudiamos juntas en el colegio Miguel de Cervantes .Eramos unos cuantos;Conchi, Gema, Fernando, Chechus...Espero que te vaya bien la vida. Yo soy Maribel.
El ventanuco ya no mira. Está cerrado. Pero seguro que hace tiempo no sólo escondió miradas sino que también ofreció luz y calor a los moradores de la casa.
La restauración ya está en marcha. ¡Enhorabuena! Han empezado por la imagen de la derecha, San Juan.
Y, aunque se vean ruinas en esta foto, poco a poco se van arreglando algunas casas, otras se levantan de nuevo. La foto, en este momento, ya no sería la misma.
¿No se podría poner una cubierta sencilla que mantenga lo que todavía existe?
Ni que hubieran lanzado un obús. Es otra guerra, la del abandono y la desidia de unas autoridades palentinas que presumen del románico, al mismo tiempo que permiten que una iglesia románica desaparezca.
La iglesia románica resiste en su desgracia en medio del verde campo. Su esperanza está en la firme espadaña que clama al cielo, mientras avisa a los humanos su ruina. ¿Cuándo llegará la respuesta?
Cuando el calor aprieta, la canícula que todo lo envuelve, da un tono y sabor diferentes al campo y a las montañas, mientras los pinos parecen dormitar. es la hora de la siesta.
Victorino, veo qué sabes sacar fotos bellísimas de mi pueblo, espero que pronto nos enseñes las más nuevas, sobre todo los avances que hay en ese terruño.gracias.
Las "portoneras" no dejan de ser un lugar de encuentro, también para echar una partida de cartas. Y, por lo que se ve, el juego está animado.
Es la hora de la misa. Las campanas tocan "a entrar". De todas la calles confluyen personas de todas las edades hacia la iglesia. Para muchos del pueblo es una imagen más grabada en nuestros recuerdos.
Desde las casas se pueden ver bellas vistas, que pocas veces disfrutamos. Desde el patio interior de una de ellas se puede disfrutar de esta panorámica con el "molino" y Peña Amaya en el centro.
Ya llega prontito, prontito, el verano, no se pueden imaginar lo que daría por estar allá, pero ahora mismo no se puede, "te amo pueblo mio".