Hay caramelos para todo el mundo, ¡Se tiran muchos!
Estas niñas venían de visita turística. Querían ver la iglesia por dentro y curiosas miraban y preguntaban por todo. Su mirada infantil daban otro calor al interior de la iglesia. Acaba de pintarse sobre la piedra del altar la frase que invita a la unión. Sus ojos curiosos y llenos de vida alimentan la esperanza de todos.
Que perazancas es un pueblo precioso.
Es bien bonita.
¿No puedes correr para coger caramelos? Pues viene la madrina y te los da en la mano. La fiesta es para todos. Y a nadie amarga un dulce.
Es precioso que se mantengan las tradiciones. Son momentos de fiesta y de encuentro para todos. Felicidades para toda la familia.
Esta capitel perteneció a una portada románica y, por lo grande que es, la portada también debió ser grandiosa. Por diferentes lugares de la iglesia y del casas del pueblo, pueden verse algunos restos que nos hablan de este pasado. Dentro de la iglesia está una pila románica, sencilla, pero con una bella cenefa decorada con diferentes símbolos.
Es iertamente muy bonita no he ido a san pedro pero cuando tenga la oportunidad iré cozueleño.
Cuando uno se pierde por los caminos y valles de La Ojeda, siempre nos encontraremos con agradables sorpresas. Uno pasea por el campo de La Vid y, de repente, apareció esta preciosa vista de Dehesa de Romanos. Dos barrios con una iglesia que mira a uno y a otro. Es Santa Eugenia, una joya románica, que sorprende a cualquier viajero que no la conozca. El sol del atardecer envuelve el paisaje con una iluminación cálida y acogedora.
Este escudo se encuentra situado en la calle La Hondonada, en la pared, junto a la puerta de entrada a la explotación ganadera de Pedro Becerril Gutiérrez e Isabel Olmo Franco.
Los puentes suelen ser los grandes desconocidos. Pasamos por encima, normalmente de prisa, sin saber lo que hay debajo. Y puede haber sorpresas como en este puente que tiene unos preciosos pilares de piedra. Un lugar maravilloso para ver o para descansar a su sombra, por supuesto, cuando hay poco agua y...no hay peligro de riada.
El paseo se ha convertido un rito obligado para muchas personas. El camino del molino es una de las sendas preferidas. El camino asfaltado, llano, cerca del rio y preciosas vistas del campo y de la montaña palentina, convierten la caminata en un momento de salud y de encuntro. Para descansar nada mejor que la base del monumento de Sta. Maria.
El Alto de San Cristobal es la cima mas alta del pueblo. Parece ser que alli hubo un poblado. De ahi el nombre que lleva. Desde la cima se pueden ver unas panoramicas preciosas del campo y del pueblo.
La montaña palentina sirve de marco maravilloso para los pueblos del valle de La Ojeda. Nuestros pueblos, cuando llega la nieve, parecen auténticos belenes. Pero por dentro están llenos de vida. ¡Cuantas historias están por contar¡.
El soportal de la iglesia suele ser un fresco y tranquilo lugar para el encuentro y la charla. Conversamos un poco, saqué la foto y nos fuimos cada uno a sus tareas. Gracias. Así es la gente de mi tierra, sencilla y acogedora.