!Qué hermosura¡ La verdad es que aquellos artesanos eran auténticos artístas.
Es una pena que en el interior de este viejo pórtico de la Iglesia de Payo de Ojeda sólamente se conserve uno de los dos viejos bancos laterales alargados que conocí en mi infancia. En ellos nos sentábamos los niños del pueblo a la espera de entrar en el rosario. Cuando ya casi era de noche, recuerdo que el sacristán del pueblo (Jesús "el manco") nos deslumbraba con una linterna que colocaba debajo del muñón del brazo que le faltaba y con la mano del brazo bueno nos daba algún que otro cariñoso manporro ... (ver texto completo)
Como no;con los guindos en las escaleras si no se podia ni pasar.
Mari que mayor te veo vas para viejo cuidate que eres buena gente.
Chema padrazo! que guapo estas de padrino.
Micieces pueblo en marcha crucemos los dedos para que sigaeste alcalde mas tiempo, y eso que no lo conoco.
Cada vez que paso por el molino procuro no caerme pues hay un puente.
Parece un gigante que nos mira de reojo. La verdad es que de noche, impresionaba pasar a su lado, cuando eramos pequeños. Por otra parte, el pueblo, no estaba tan iluminado como ahora. Además, allí estaba la huesera, entre la torre y la iglesia. En la oscuridad de la noche se convertía en el ogro más temido.
Como que lo que era una barrio en ruinas y sin habitantes, día a día está cambiando con casas arregladas, gente en la calle, las calles limpias..A ver cuando se recupera la ermita y el trabajo será completo.
La nieve ha cuebierto el campo y las montañas. Imagen fantástica de momentos únicos.
Pues, Eloy, ya podrías contar algo, para los que no sabemos del pasado. En nuestros pueblos, cada vez queda menos gente. Al menos, que los recuerdos permanezcan para todos.
Hermosa vista del pueblo con la Peña Redonda al fondo. Una bonita postal para el recuerdo.
¡Que cuidada está la ermita! Ha sido una sorpresa agradable conocerla.
Hermosa portada románica en la entrada de la iglesia.
La serenidad y la tranquilidad del campo también se reflejan en la fotos.