Hola Antonio; cuando nos resistimos a realizar un acto de caridad (no se si está bien llamado o no), depende de nuestra experiencia adquirida, recuerdo a una persona que mendigada casa por casa, una conocida mía, vivía en un cuarto sin ascensor, esta señora subía hasta el cuarto para recibir dos huevos y un paquete de arroz o de pasta, o alguna latilla, los huevos fijos y el resto dependía del momento, esta amiga mía nunca la dio dinero, fue por la mala experiencia de encontrar a un señor en el bar, ... (ver texto completo)