Esta foto se sacó desde Las Motas, en el campo de La Vid.
Hermosa vista de un lugar lleno de encanto y misterio.
En el secgo verano del 2006.
El monasterio es inmenso. Cuantos tesoros artísticos y arqueológicos albergará.
Entrar en este bello rincón, es entrar en otro mundo, que invita a la paz y a la serenidad. Es un pena que las visitas sean de "prisa y corriendo", cuando lo interesante sería poder estar allí tranquilamente, empapándose de ese silencio cargado de arte y religiosidad.
La iglesia está muy cuidada por dentro y los vecinos merecen una felicitación.
TEXTO PARA PENSAR:
"Perdiendo paulatinamente una tras otra las preseas artísticas que hoy constituyen su principal atractivo para el arqueólogo; desfigurados á los ojos del que busca en ellos el venerando escenario de grandes sucesos históricos; convertidos en insignificantes y mudos paredones, enojoso estorbo al ansia reformadora de las municipalidades modernas, en cuyos planes de urbanización no cabe el respeto á los mutilados centinelas de una civilización que reputan vencida, esos monumentos, ... (ver texto completo)
Y...¿qué dicen esta chicas?
Peña Pico protege los campos.
Tras la fiesta de la ermita, la vuelta a casa, para continuar con la fiesta.
¡Vaya fiesta mas chula!
Ahí lo que sobra es el cemento. Qué pena no poder conservarla con sus adobes. Sería lo auténtico. Es hermosa y tiene muchos años encima. Un recuerdo para todos.
Si sales a dar paseos por los alrededores de Alar bien lo conocerás, aunque ahora delante del paisaje te encontraras una alambrada como la de los campos de concentración. Por una Villela libre de alambres de espino.
De la calle Joaquín Campuzano, la de las verbenas-botellón, propongo que el kiosco sea el punto de información de la "villa" de Alar.
La iglesia de San Jorde, a pesar de su ruina, se puede ver desde muchos lugares del campo de La Vid. Su soledad en medio del campo facilita su visión... Como se puede ver en esta imagen.