Sí que cerraban la escuela cuando la nevada era gorda porque había gente que vivía en las afueras de Herrera y no podía venir a clase. Yo, como vivía cerca si que iba y cuando nos mandaban a casa nos íbamos al parque a hacer peleas de bolas. Luego al llegar a casa, entre el calor de la cocina y mi madre, entraba en calor enseguida. Lo único que tardaba eran los dedos de las manos que hasta que se calentaban el dolor era insoportable, si las ponías cerca del calor dolían más, así que a llorar mientras ... (ver texto completo)
Hola a todos, veo que entramos en calor en el foro. Yo recuerdo un ladrillo rojo que mi abuela metía en la glorieta y cuando nos íbamos a la cama, lo metía en una bolsa de tela y ¡hala, a calentar la cama! En casa, nos costaba ir a dormir. Las habitaciones estaban frías y desnudarse era un suplicio. Lo hacíamos rápido para no quedarnos pajarito y luego, nos tapábamos hasta la nariz. Todo lo que no entraba para tapar, como digo, la nariz y las orejas, se quedaba helado como un témpano. Yo, de pequeña, ... (ver texto completo)