Los inviernos que he vivido en Herrera han sido los más fríos que he pasado.
Cuando vivía en las casas nuevas un año cayó una nevada tremenda. Recuerdo a mi padre haciendo camino con una pala para poder salir de casa. No pude ni ir al colegio. Luego venían las heladas y con ellas el suelo que resbalaba muchísimo.
¿Os acordáis el hielo que se formaba en los charcos?, pisábamos sobre ellos y no se rompía, esto es algo que recuerdo mucho, relacionándolo con el frío que allí teniamos.
La mejor forma de combatir aquel frío, era con la glorieta bien calentita, y con la bolsa de goma para calentar la cama.
Cuando vivía en las casas nuevas un año cayó una nevada tremenda. Recuerdo a mi padre haciendo camino con una pala para poder salir de casa. No pude ni ir al colegio. Luego venían las heladas y con ellas el suelo que resbalaba muchísimo.
¿Os acordáis el hielo que se formaba en los charcos?, pisábamos sobre ellos y no se rompía, esto es algo que recuerdo mucho, relacionándolo con el frío que allí teniamos.
La mejor forma de combatir aquel frío, era con la glorieta bien calentita, y con la bolsa de goma para calentar la cama.