Las "batallitas" con los de Cabria, nuestra generación, no las libramos, pero si oí hablar de ellas a los mayores, que más o menos es como las cuenta Mª José.
Lo que me extraña que con la brutalidad que actuaban, unos y otros, nunca pasara algo más grave que una poca de sangre en un brazo o una pierna.
Un saludo. Pablo.
Lo que me extraña que con la brutalidad que actuaban, unos y otros, nunca pasara algo más grave que una poca de sangre en un brazo o una pierna.
Un saludo. Pablo.
Pablo: eran los tiempos, en los cuales porque un chico luciera una cicatriz de un par de cm. en una pierna, en la rodilla o en la cabeza, no se trahumatizba nadie, (salvo excepciones en los que los hijos eran superprotegidos de los padres), pero si te fijas aquéllos niños, no eran bien recibidos en el "reino de los niños" En Porquera no se dio el caso. Recuerdo cuando mi madre nos bañaba los sábados a mi hermano y a mí en el balde, nunca se sabía si las heridas que tenía en las piernas eran de caidas con la bicicleta o de escaramuzas parecidas a las mencionadas... Pero sí que recuerdo que mi madre en esos momentos le sermoneaba más a Luiski que a mí; No obstante la cosa de ahí no pasaba... No dábamos muchas explicaciones, porque eran los gajes del oficio...
Un abrazo
Mª José ... (ver texto completo)
Un abrazo
Mª José ... (ver texto completo)