Domingo espléndido que como ayer nos permitirá
comer en el
jardín, es un placer con pocas cosas comparables.. así que se me ocurran ahora mismo, desayunar en el jardín, comer bajo una buena
sombra y disfrutar del ambiente tan estupendo, las cenas solo hemos podido cenar una vez, el tiempo no lo ha permitido, más vale cenar dentro con las
ventanas abiertas que en la
calle tiritando el personal, pero hoy haciendo honores a las que llegan dentro de un momento y los que tengo ya en
casa disfrutaremos
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