El coronamiento apuntado: La parte superior imita la silueta de un hastial o gálibo típicamente
gótico, diseñado para simular las
fachadas y
portadas de las grandes
catedrales medievales. Crestas y tracería calada: Cuenta con pináculos estilizados en las
esquinas y un detallado trabajo de carpintería calada justo debajo de la
cruz, que recrea los motivos geométricos y florales de los
arcos ojivales medievales. Arcos apuntados ciegos: En los paneles superiores de las portezuelas laterales de madera se aprecian molduras que dibujan arcos ojivales. Aunque la
Iglesia de
Santa María de la Asunción comenzó a construirse en la Edad Media, el uso del confesionario como estructura exenta y cerrada no se popularizó en la Iglesia católica hasta después del Concilio de Trento (siglo XVI).