Madera tallada: Presenta un minucioso trabajo de ebanistería barroca con relieves ornamentales detallados. Iconografía superior: El mueble está rematado en su parte más alta por un
escudo heráldico flanqueado por dos figuras aladas talladas en madera negra. Espacio central: Cuenta con un crucifijo visible en su interior y una cortina de
color púrpura (asociada tradicionalmente al tiempo litúrgico de la penitencia y la Cuaresma). Paneles inferiores: Se aprecian relieves esculpidos con imágenes de
santos o figuras bíblicas en los costados y en la
puerta inferior. La
catedral palentina, popularmente apodada "La Bella Desconocida", alberga numerosas joyas de
arte sacro que suelen pasar desapercibidas desde el exterior, manteniendo intacta la disposición
medieval de muchos de sus elementos y dependencias interiores.