El Confesionario: Está labrado en madera oscura y estructurado con un diseño clásico. Cuenta con una cabina central cerrada con
puertas de rejillas verticales (donde se sentaba el sacerdote) y dos puestos laterales equipados con reclinatorios acolchados para que los fieles se arrodillaran a confesar sus pecados. El remate superior muestra un copete triangular calado con motivos de inspiración neogótica y una
cruz de madera en la cima. La
Iglesia de
Santa María del
Camino en
Carrión de los Condes está profundamente ligada a una de las leyendas más famosas de la Reconquista en la península ibérica: El Tributo de las Cien Doncellas. De hecho, debido a este suceso, el templo fue conocido originalmente como Santa María de las Victorias.