El lauburu es un símbolo tan extendido que lo podemos encontrar en multitud de lugares y
rincones, como pueden ser:
esculturas, colgantes, tallado en madera o esculpido en
piedra, como en muchos
caseríos vascos, pues sus moradores creían que el Sol ahuyentaba el mal. Antes que al laburu los vascos veneraban otro símbolo, el
rosetón, de origen
romano. Este representa a un Sol quieto, mientras que el lauburu representa a un Sol en movimiento.