Aquí quiero referirme a la vela o velatorio que se hacía, antiguamente, cuando alguien fallecía, casi siempre era en su domicilio por deseo de la propia familia. Las mujeres eran las encargadas de la mortaja (vestidura o lienzo con el que se envuelve el cadáver) trabajo que se tenía que llevar a cabo pronto antes de que el finado quedara rígido. A los muertos se les vestía con lo mejor que tenían, siempre colores oscuros; al hombre el traje que se le ponía, en muchas ocasiones era el mismo con el ... (ver texto completo)