Mis sentimientos al verte aquí, al mirar detenidamente esa imagen de tu juventud sacrificada, no los puedo expresar. Son demasiado intensos para definirlos hoy y ahora en frases, con palabras que no soy capaz de encontrar. Hasta resumirlo me sería díficil en estos momentos de emoción. Y más allá de los recuerdos de vivivencias, de anécdotas, de los afectos y el cariño fraternal que nos unió, por encima de ellos, vienen a mi mente esos otros recuerdos, los que conforman la historia de aquella familia ... (ver texto completo)