Y, "como lo prometido es deuda" aquí os traigo una
foto de las orejuelas que he hecho a los mios, tal y como aprendí de mi madre, que ella aprendio de la suya, y así generación tras generación desde tiempo inmemorial.
Ese plato propio, y típico por antonomasia, de antruido o
carnaval. Por aquí en esto no hay
carnavales ni
casa que se precie donde no se hagan las riquísimas y suculentas OREJUELAS.
Postre exquisito, delicado desayuno, acompañamiento extraordinario de un chocolate en la merienda que
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