EL GENIO Y EL ZAPATERO. Erase una vez un genio que, disfrazado de mendigo, entro
casa del zapatero y le suplico:"Hermano, no tengo ni una sola moneda pero mis pies están destrozados de caminar todo el dia con estas sadalias rotas. ¿No podrias arréglamelas?". Y el zapatero le respondio:"Yo también soy pobre y estoy harto de que todos vengan pidiéndome favores sin pagar ni una sola moneda".
Tras oírlo, el genio recupero su apariencia original y le ofrecio la ayuda que necesitase." ¿Puede ser dinero?".
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