(Esta, es una de las historias que nos explicaba mi madre al amor de la lumbre)
MAL RIÑEN DOS, COMO UNO NO QUIERA.
Dos
amigos y vecinos, estaban en la taberna tomando un vaso de vino, y empezaron a hablar de sus mujeres (para no perder la
costumbre) uno de ellos decía, ya no aguanto más las peleas con mi mujer, pues siempre me lleva la contraria.
El otro decía, que su mujer jamás discutía, que nunca tenía motivos para discutir con ella, hiciera lo que hiciera ella siempre estaba de acuerdo,
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