EL LOCO. Habia en un reino un hombre al que todos llamaban el loco, que vestia con ropas gastadas y no poseía casa donde refugiarse ni ninguna otra propiedad. Tan solo llevaba consigo un saquito de semillas y dedicaba todo su tiempo a ir sembrando, por todos los campos por donde pasaba, lo que en el futuro serian arboles frutales.
Nadie se había detenido a hablar con el para, en vez de reírse de su apariencia, agradecerle el gesto de poner la semilla para que otros se beneficiasen del fruto de esos ... (ver texto completo)
Nadie se había detenido a hablar con el para, en vez de reírse de su apariencia, agradecerle el gesto de poner la semilla para que otros se beneficiasen del fruto de esos ... (ver texto completo)