Allá por los años 50 en el
pueblo de
Sabugo había un Sr. llamado Gregorio que alardeaba por todas las cantinas de la comarca y delante de todo aquel que tenía a bien escucharlo, de que tenía una
amistad especial con todas las mozas del pueblo. Dichas mozas, un buen día, se cansaron de escuchar en todos los sitios la misma
historia y aunque nadie daba crédito a lo que escuchaba, decidieron terminar de una vez con todas estas historias de ficción, creadas en la mente de este señor.
La historia de
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