El camarín, con la pequeña imagen de la
Virgen en un trasparente, posee además dos
retablos dedicados a
San Antonio y San Juan de Sahagún, bajo una
bóveda pintada con interesantes temas barrocos, de característico trampantojo. El
retablo del camarín está apoyado por dos tenantes, uno masculino y otro femenino con serpiente enrollada, que se consideran como representaciones de Adán y Eva.