Esperando la Gran Mielada. En algunas circunstancias especiales algunos
árboles y arbustos secretan
sustancias azucaradas, las mieladas o mielatos. Una de estas secreciones
es el “maná”, que alimentó al
pueblo judío en su travesía del desierto en su
migración de
Egipto a Palestina. En nuestra zona las plantas que secretan
estas mieladas son, básicamente, los alcornoques, las encinas y los robles,
en las zonas donde se da la humedad adecuada en la época propicia,
media
montaña o barrancos
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