Me contó mi padre que Juaco, otro hermano del Sordo, nunca mataba de sus
cabras. Cuando necesitaba o le apetecía carne, cargaba con la escopeta y piti piti, peña arriba hasta el Negron, el Cerbunal o los Joyos, y siempre regresaba con un rebeco.
Ya os enviare una
foto virtual del Google Eart con los nombres de estos lugares para que sepais la localización exacta.