¡Que orgullosa me hallo por pertenecer a tan digna estirpe como es la omañesa, aunque solo me llegue por via materna!
Omaña, Homo Manius: hombres del infierno. Tuvo que venir el propio emperador Augusto en persona a comquistarnos porque éramos la bravura personificada. Aterrorizábamos y causábamos espanto a nuestros invasores. Cesar Augusto estuvo a punto de morir por las picaduras de unas avispas ya que era alérgico a dicha ponzoña. El caudillo Astur se llamaba Caracotta y Estrabón relata en sus crónicas la feroz resistencia y valentía de nuestros antepasados.! VIVA LA CASTA OMAÑESA!