CON LA BALSA A CUESTAS. Un hombre iba caminando con cierta dificultad por la orilla de un rio, a causa de las piedras y los desniveles. Entonces se dio cuenta de que el otro lado era mucho mas transitable. Llegar hasta ahí era imposible cruzando el rio a nado porque la corriente era muy fuerte. Asi que se detuvo, busco algunas cañas y se construyo una balsa. Se subio a ella y, asi, logro atravesar el rio sin mas contratimpos. Una vez en la otra orilla, le dio pena tener que abandonar la embarcación. ... (ver texto completo)