LA LECCION DEL DIOS DEL TIEMPO. En un apartado
valle atravesado por muchos
caminos, vive el dios del tiempo sobre una gran
roca. Desde su atalaya lo contempla todo y, de tanto observar, su sabiduría es infinita. Este dios es muy generoso y, a cada persona que nace, le presta mas tiempo del que necesita para recorrer su
camino. Lo que ocurre es que, a lo largo de la vida, malgastamos mucho en trayectos equivocados. Continuamente hay que elegir entre bifurcaciones y muchos desvíos no conducen a ninguna
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