EL PERRO ATADO. En un lujoso palacio vivía un señor que cada dia salía a pasear por sus propiedades. En estas caminatas siempre iba acompañado de su perro, un animal corpulento y fiero, una viva imagen de su propietario. Dadas estas características, en todo momento lo llevaba atado con una correa. Y es que cada vez que el animal se encontraba de frente con otro can, empezaba a tirar con fuerza con la intención de atacarlo. En esas ocasiones, el señor sabia como calmarlo, hablandole con suavidad y ... (ver texto completo)