Una vez, se celebro una asamblea de herramientas en una carpintería con la intención de arreglar sus diferencias. El martillo quiso ejercer la presidencia, pero le dijeron que tenia que renunciar porque hacia demasiado ruido. Este acepto, pero exigió que el tornillo fuese expulsado porque había que darle muchas vueltas para que sirviera de algo. Ante este ataque, el tornillo se encogio de hombros y, a su vez, pidio la expulsión de la lija."Es muy aspera en el trato", explico. En eso, entro el carpintero ... (ver texto completo)