Un día se encuentran en un restaurante dos señoras que se odian hasta los tuétanos y una le dice a la otra:
__Para que te mueras de envidia, yo soy cantante y la semana pasada canté en el teatro más grande de Caracas.
¡Vea mija!... fue tan emocionante, que había una imagen de la virgen en la pared, y cuando terminé de cantar le salieron unas lagrimitas en cada ojito a la linda virgencita.
La otra vieja ofendida en su amor propio y ardida en su orgullo, le dice:
__ ¡Noooo, mijita!... Dijo la ... (ver texto completo)
__Para que te mueras de envidia, yo soy cantante y la semana pasada canté en el teatro más grande de Caracas.
¡Vea mija!... fue tan emocionante, que había una imagen de la virgen en la pared, y cuando terminé de cantar le salieron unas lagrimitas en cada ojito a la linda virgencita.
La otra vieja ofendida en su amor propio y ardida en su orgullo, le dice:
__ ¡Noooo, mijita!... Dijo la ... (ver texto completo)