23- En la antigua Inglaterra la gente no podía tener sexo sin contar con el consentimiento del Rey (a menos que se tratara de un miembro de la
familia real). Cuando la gente quería tener un hijo debían solicitar un permiso al monarca, quien les entregaba una
placa que debían colgar afuera de su
puerta mientras tenían relaciones. La placa decía “Fornication Under Consent of the King” (F. U. C. K.). Ese es el origen de tan famosa palabrita.