En León, hay una costumbre muy antigua que aún perdura entre algunas familias, sobre todo en ámbitos rurales. Esta costumbre entrañable es "la cuelga". En los cumpleaños o "santos", la familia o los amigos atan en una cinta llamativa todo tipo de bombones, caramelos y golosinas... que en un momento de descuido se introduce por la cabeza del homenajeado, deseándole muchas felicidades.
En zonas de la montaña central leonesa, (por ejemplo, en La Seca) en la víspera de la fiesta de aniversario de una persona, se le impone "una cuelga". Por aquí, la cuelga es una especie de collar, elaborado con roscas, pastas, caramelos, o productos similares. Una vez se ha procedido a la imposición de la cuelga, todos los presentes pueden participar de los productos que en ella se hayan incluido. Bastará con acercarse al homenajeado y, de un fuerte tirón, proceder a separar el objeto deseado.
Actualmente, en muchos pueblos la cuelga ha pasado de ser "una representación física de desear toda clase de venturas, - que es lo que siginifica un dulce abrazo alrededor del cuello"-, a quedarse en un nominal sinónimo de felicitación, casi siempre unido al regalo; aunque éste ya no se cuelgue al cuello, sino que se da en la mano. Esto es mucho más significativo en los paises hispanoamericanos, que identifican cuelga con la simple felicitación.
Para mí, la cuelga es (sobre todo, lo fue en mi niñez) ese abrazo dulce alrededor del cuello (el más entrañable, hoy casi en desuso), que mezclaba la sorpresa en el descuido con el revoltijo de chuches, el colorido de las cintas, y el cariñoso tirón de las orejas. Todo un precioso "teatro". Y entrañable.
Y el dulce abrazo se reparte. Eso es lo más entrañable de la cuelga.
Con esto quiero Felicitar a un muchacho que hoy cumple años, ante la imposivilidad de hacerlo personalmnete, recibe mi felicitacion y mi cuelga virtual. FELICIDADES
En zonas de la montaña central leonesa, (por ejemplo, en La Seca) en la víspera de la fiesta de aniversario de una persona, se le impone "una cuelga". Por aquí, la cuelga es una especie de collar, elaborado con roscas, pastas, caramelos, o productos similares. Una vez se ha procedido a la imposición de la cuelga, todos los presentes pueden participar de los productos que en ella se hayan incluido. Bastará con acercarse al homenajeado y, de un fuerte tirón, proceder a separar el objeto deseado.
Actualmente, en muchos pueblos la cuelga ha pasado de ser "una representación física de desear toda clase de venturas, - que es lo que siginifica un dulce abrazo alrededor del cuello"-, a quedarse en un nominal sinónimo de felicitación, casi siempre unido al regalo; aunque éste ya no se cuelgue al cuello, sino que se da en la mano. Esto es mucho más significativo en los paises hispanoamericanos, que identifican cuelga con la simple felicitación.
Para mí, la cuelga es (sobre todo, lo fue en mi niñez) ese abrazo dulce alrededor del cuello (el más entrañable, hoy casi en desuso), que mezclaba la sorpresa en el descuido con el revoltijo de chuches, el colorido de las cintas, y el cariñoso tirón de las orejas. Todo un precioso "teatro". Y entrañable.
Y el dulce abrazo se reparte. Eso es lo más entrañable de la cuelga.
Con esto quiero Felicitar a un muchacho que hoy cumple años, ante la imposivilidad de hacerlo personalmnete, recibe mi felicitacion y mi cuelga virtual. FELICIDADES