En Folloso, era una cruz de madera hecha de una sola pieza (creo recordar) y bastante grande que circulaba de casa en casa. Cuando un pobre llegaba al pueblo preguntaba por "el palo de los pobres", se acercaba a la casa que tenía el palo, recogía la cruz de madera y la entregaba a la casa siguiente donde le darían cena y cama, normalmente en el pajar. El palo se quedaba en esa casa hasta que apareciera otro pobre y la operación se repetía. En mi niñez venían por Folloso un hombre joven, creo que ... (ver texto completo)