Buenos días Emilio.
¡Hombre! me alegro una barbaridad que hayáis podido observar de cerca esa maravilla. ¿Estuvistéis todo el rato en el mismo sitio? Siento que no vieséis rodar el Ferrari, ese rojo tiene algo especial, pero los demás también.
¿Hasta que hora quedastéis?
Lo del aparacamiento tiene su esplicación, también tienen que entrenar los aparca-
coches, lo malo es que ese operativo lo prueban con nosotros.
Lo de la suciedad, ya ves los guarros que somos los españoles, lo que había ahí
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